Primer Modelo de Horas Santas


Anuncias la Muerte del Señor hasta que vuela.


CANTO DE ENTRADA

Beberemos la copa de Cristo, en la mesa del Señor. Amén. Aleluya.

1. Es la nueva alianza en la sangre del Señor. Amén. Aleluya.

proclamamos su muerte esperando su retorno. Amén. Aleluya.

2. Es la fiesta de las bodas ' de Cristo con su Iglesia. Amén. Aleluya.

Dichosos los invitados al banquete de estas bodas. Amén. Aleluya.

3. El Señor nos da su mesa, frente a aquellos que nos odian. Amén. Aleluya.

Y envió por todo el mundo a sus siervos a invitarnos. Amén. Aleluya.

  Adoración y exposición del Santísimo Exposición del Santísimo.

Se inciensa el Sacramento. Breve adoración.

 
LITURGIA DE LA PALABRA.

  Lectura de la primera carta del apóstol San Pablo a los Corintios. 11,23-26.

Hermanos:

Yo he recibido una tradición, que procede del Se­ñor y que a mi vez os he transmitido: Que el Señor Jesús, en la noche en que iban a entregarlo, tomó pan, y pronunciando la Acción de Gracias, lo partió y dijo:

«Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía».

Lo mismo hizo con el cáliz, después de cenar, diciendo:

«Este cáliz es la nueva alianza sellada con mi san­gre; haced esto, cada vez que lo bebáis, en memoria mia».

Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis del cáliz, proclamáis la muerte del Señor hasta que vuelva. Palabra de Dios.


SALMO RESPONSORIAL

Sal 77,3 y 4bc.23-24.25 y 54.

 V.  El Señor les dio pan del cielo.

R. El Señor les dio pan del cielo.

V,.  Lo que oímos y aprendimos,

lo que nuestros padres nos contaron,

lo contaremos a la futura generación:

las alabanzas del Señor, su poder,

las maravillas que realizó.

V.  Pero dio orden a las altas nubes

 abrió las compuertas del cielo:

 hizo llover sobre ellos maná,

les dio un trigo celeste

V. Y el hombre comió pan de ángeles,

 les mandó provisiones hasta la hartura;

 les hizo entrar por las santas fronteras

 hasta el monte que su diestra había adquirido.

 

EVANGELIO

 -|- Lectura del santo Evangelio según San Juan. 6,41-52a.

En aquel tiempo, criticaban los Judíos a Jesús, por­que había dicho: «Yo soy el pan bajado del cielo», y decían:

— ¿No es éste Jesús, el hijo de José? ¿No cono­cemos a su padre y a su madre?, ¿cómo dice ahora que ha bajado del cielo? Jesús tomó la palabra y les dijo: — No critiquéis. Nadie puede venir a mi si no lo atrae el Padre que me ha enviado. Y yo lo resucitaré en el último día. Está escrito en los profetas: «Serán todos discípulos de Dios».

Todo el que escucha lo que dice el Padre y apren­de, viene a mí.

No es que nadie haya visto al Padre, a no ser el que viene de Dios, ése ha visto al Padre.

Os lo aseguro: el que cree tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto y murieron. Este es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él v no muera.

Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo: el que coma de este pan vivirá para siempre.

Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo. Palabra del Señor.

 

HOMILÍA O BREVE REFLEXIÓN EN SILENCIO.

 

PRECES

Reunidos, hermanos, en nombre del Señor, pre­sente entre nosotros según su promesa, pidámosle confiadamente por el bien de todos los hombres.

Respondamos: Escúchanos, Señor.

1. Por la santa Iglesia de Dios: para que de todos los confines del mundo sea congregada en la unidad. Oremos al Señor.

2. Por todos los pueblos de la tierra: para que el Señor les ayude a realizar su pleno desarrollo, dé sustento a todo el mundo y se muestre benigno con cuantos invocan su nombre. Oremos al Señor.

3. Por todos los hombres que desconocen a Cristo: para que lleguen al conocimiento del amor de quien se entregó por la salvación de todos. Oremos al Señor.

4. Por nuestra asamblea: para que, puesta su espe­ranza en el retorno glorioso de Cristo, celebre en la Eucaristía la prenda del reino futuro. Oremos al Se­ñor.

Señor, que por el misterio pascual de tu Hijo rea­lizaste la redención de los hombres; concédenos avan­zar por el camino de la salvación a quienes, cele­brando los sacramentos, proclamamos con fe la muerte y la resurrección de Cristo. Que vive y reina por los siglos de los siglos.  Amén

 

CANTO DE ADORACIÓN (Mientras se inciensa el Sacramento)

Proclamemos el Reino de la Vida ,

aclamemos el triunfo del Señor,

celebremos ya, todos redimidos

el Banquete del Pan y del Amor.

¡Cristo, Luz de los pueblos. Aleluya!

¡Cristo, Luz de los pueblos, Pascua y liberación!

Por todos los caminos de la tierra llegamos hasta ti.

Cargados de pesares y esperanzas te buscamos a ti. Tu mesa es nuestro mundo: el Pan multiplicaste, tu vino nos alegra el corazón.

Oremos.

Te damos gracias. Padre santo, porque nos revelas

en Cristo, luz de los pueblos, el misterio de nuestra salvación.

El, verdadero Cordero pascual, con su muerte quitó

el pecado del mundo y resucitando restauró nuestra vida.

En memoria de su entrega por nosotros nos dejó

como alimento el sacramento de la Eucaristía

que nos hace participes, ya en este mundo,

 de los bienes eternos de tu reino.

 Derrama, Señor, tu Espíritu sobre los que

adora­mos y proclamamos la presencia de tu Hijo

en el misterio de nuestra fe,

para que vivamos en generosa solidaridad con todos los hombres.

Y asi, adoradores en espíritu y en verdad,

damos testimonio del evangelio imitando

a María, la madre de Jesús, servidora obediente

y humilde de la obra de la salvación.

Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Bendición con el Santísimo y Reserva.

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