Segundo Modelo de Horas Santas.

 

La Eucaristía, Bendición y Acción de Gracias.


CANTO DE ENTRADA

Acerquémonos todos al altar,

que es la mesa fraterna del amor,

pues siempre que comemos de este pan

 recordamos la Pascua del Señor.

1.      Los hebreos en medio del desierto

comieron el maná;

nosotros, peregrinos de la vida,

comemos este pan.

Los primeros cristianos ofrecieron

su cuerpo como trigo;

nosotros, acosados por la muerte,

bebemos este vino.

2.      Como Cristo hecho pan de cada día

se ofrece en el altar,

nosotros, entregados al hermano,

comemos este pan.

Como el cuerpo de Cristo

 es uno solo por todos ofrecido,

 nosotros, olvidando divisiones,

 bebemos este vino.

 EXPOSICIÓN DEL SANTÍSIMO. SE INCIENSA EL SACRAMENTO. BREVE ADORACIÓN.

 LITURGIA DE LA PALABRA.

 

Lectura de la primera carta del apóstol San Pablo a los Corintios.   10,16-17.

Hermanos:

El cáliz de nuestra Acción de Gracias, ¿no nos une a todos en la sangre de Cristo?; y el pan que partimos, ¿no nos une a todos en el cuerpo de Cristo?

El pan es uno, y así nosotros, aunque somos mu­chos, formamos un solo cuerpo, porque comemos todos del mismo pan.

 Palabra de Dios.

 

SALMO RESPONSORIAL.

Sal 144,10-11.15-16,17-18

V.  Abres tu mano. Señor, y nos sacias.

R . Abres tu mano. Señor, y nos sacias.

V. Que todas tus criaturas te den gracias.

Señor. Que te bendigan tus fieles;

que proclamen la gloria de tu reinado,

que hablen de tus hazañas.

V. Los ojos de todos te están aguardando,

 tú les das la comida a su tiempo;

abres tú la mano,

y sacias de favores a todo viviente.


EVANGELIO

+ Lectura del santo Evangelio según San Juan. 6,51-59.

En aquel tiempo, dijo Jesús a los Judíos: — Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo: el que coma de este pan vivirá para siempre, y el Pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo. Disputaban entonces los judíos entre si: — ¿Cómo puede éste damos a comer su carne? Entonces Jesús les dijo:

— Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.

Mi carne es verdadera comida y mi sangre es ver­dadera bebida.

El que come mi carne y bebe mi sangre, habita en mí y yo en él.

El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mi.

Este es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre.

Palabra del Señor.

 

 HOMILÍA O BREVE REFLEXIÓN. ADORACIÓN EN SILENCIO.

 PRECES

Que nuestras voces y nuestros corazones se unan, hermanos, en la oración de todos los cristianos pedir al Señor que haya un solo rebaño bajo un solo Pastor.

Respondamos: Kyrie, eléison. (Señor ten Piedad).

 1. Por la santa Iglesia católica: para que, renován­dose sin cesar, ofrezca ante el mundo un testimonio cada vez más fiel de Cristo. Oremos al Señor.

 

2.  Por el Papa N. y sus hermanos los obispos del mundo entero, por los sacerdotes y ministros de la Iglesia : para que vivan siempre en comunión de amor. Oremos al Señor. 

3. Por los cristianos de todas las confesiones: para que amanezca el día en el que todos cuantos creemos en Cristo podamos participar en el pan de la unidad. Oremos al Señor.

4. Por los responsables de la Justicia social v de la concordia entre las naciones: para que, con la ayuda de Dios, puedan establecer entre los pueblos relacio­nes de Justicia, de amor y de paz. Oremos al Señor.

 

5. Por nosotros mismos: para que nuestra fidelidad al evangelio nos purifique de todo sectarismo y nos haga amar a quienes no piensan como nosotros. Ore­mos al Señor.

Oh, Dios, que redimiste a todos los hombres con el misterio pascual de Cristo, conserva en nosotros la obra de tu misericordia, para que, venerando cons­tantemente el misterio de nuestra salvación, merez­camos conseguir su fruto.

Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

CANTO DE ADORACION - Mientras se inciensa el Sacramento -

 De rodillas. Señor, ante el sagrario,

 que guarda cuanto queda de amor y de unidad,

venimos con las flores de un deseo

 para que nos las cambies en frutos de verdad.

 Cristo en todas las almas,

y en el mundo la paz;

Cristo en todas las almas,

y en el mundo la paz.

 Como ciervos sedientos

 que van hacia la fuente,

 vamos hacia tu encuentro,

 sabiendo que vendrás;

porque el que la busca es porque ya en la frente

lleva un beso de paz, lleva un beso de paz.

 Como estás, mi Señor, en la custodia,

igual que la palmera que alegra el arenal,

queremos que en el centro de la vida

reine sobre las cosas tu ardiente caridad.

las almas,

 Cristo en todas las almas

 y en el mundo la paz;

Cristo en todas

y en el mundo la paz.

BENDICIÓN CON EL SANTÍSIMO Y ORACIÓN FINAL.

Oremos.

Oh Dios que en este sacramento nos dejaste el memorial de tu pasión, te pedimos nos concedas venerar de tal modos los sagrados misterios de tu cuerpo y de tu sangre que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de tu Redención, Tu que Vives y Reinas por los siglos de los Siglos. Amén.

 RESERVA DEL SANTÍSIMO.

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